El caso es que esta frase toma más significado, si cabe, en los tiempos que corren hoy en día. Ya sabemos los principios que tiene la clase política, ninguno, pero, ¿y los ciudadanos de a pie? ¿Los ciudadanos de a pie estamos obligados a tener principios? Para mi no es que estemos obligados, es que los tenemos por naturaleza, pero a veces es necesario adaptarnos a las circunstancias, ya sean buenas o malas, y he aquí donde entra en juego esta cita de Groucho, ¿tenemos principios pero hemos de ser capaces de cambiarlos según nos convenga, o por el contrario tenemos que ser fieles a ellos?
Aunque yo tengo principios y soy fiel a ellos, creo que que dependiendo del caso haría alguna excepción, pero sin que sirviera de precedente, lo que pasa es que los tiempos que corren son chungos y ya no se trata de vivir, sino que en muchos casos se trata de sobrevivir.
¿Vosotros qué haríais? ¿Os apetece debate? Vamos a ello...